Cómo preparar una identidad visual para animarla

Cómo preparar una identidad visual para animarla

Por Alexandre Santorio · Aritta Studio

Logotipo de Sony Entertainment Television sobre fondo azul.

Sony Entertainment Television: una identidad nueva que conserva el logotipo original.

Una identidad visual puede expresarse mediante transiciones, cambios de escala, apariciones de texto y movimiento de sus elementos. Para que esa expresión sea coherente, necesitamos entender qué rasgos deben mantenerse y qué libertad ofrece el sistema de marca.

No hace falta resolver toda la animación en el manual de identidad. Sí ayuda aportar materiales utilizables, explicar las restricciones y acordar un criterio de movimiento.

Reúne los archivos y sus condiciones de uso

Comparte el logotipo editable y sus variantes aprobadas, la paleta, las tipografías y los elementos gráficos. Si hay versiones para fondos claros y oscuros, incluye ambas. Un archivo organizado por capas facilita separar los elementos cuando la propuesta lo requiere.

Indica las condiciones de uso de tipografías, imágenes y otros recursos. También conviene definir quién necesita recibir archivos editables y quién podrá utilizarlos después. Así se pueden valorar esas necesidades antes de la entrega.

Aclara qué debe permanecer intacto

Las proporciones del logotipo, sus colores, las distancias de seguridad o determinadas composiciones pueden tener reglas específicas. Señala qué cambios están permitidos y qué recursos necesitan aprobación.

En la identidad On Air de Sony Entertainment Television, el logotipo original debía mantenerse. La transformación se desarrolló alrededor de él mediante imagen real, formas y animación 3D. El caso muestra cómo una restricción puede orientar una nueva dirección visual.

Define el carácter del movimiento

Describe cómo debería sentirse la marca: serena, precisa, enérgica o lúdica, por ejemplo. Después hay que trasladar esa intención a decisiones concretas: duración de las entradas, aceleración, pausas, transiciones y relación entre elementos.

En lugar de reunir muchas referencias sin contexto, elige unas pocas y explica qué aportan. Puede interesarte la claridad de una transición o el ritmo de una entrada de texto, aunque el estilo gráfico final sea diferente.

Piensa en un sistema de piezas

Una animación de logotipo puede ser solo una parte del proyecto. Según el uso, también puedes necesitar titulares, cierres, transiciones, identificativos o composiciones con imagen.

En Sony se desarrolló un lenguaje común para distintas necesidades de programación y comunicación. Esa coherencia permite valorar la identidad como un sistema que debe adaptarse a varias piezas.

Antes de producir, define qué formatos y versiones se necesitan y quién las actualizará. Una plantilla para uso frecuente debe responder a las capacidades y herramientas del equipo que va a utilizarla.

Comprueba lectura y adaptación

Prueba los textos con contenidos reales, incluidos titulares largos. Revisa el contraste, los fondos previstos y el tiempo disponible para leer. Comprueba también los encuadres horizontales y verticales que formen parte del alcance.

Si se necesita una versión estática o una alternativa con menos movimiento, conviene planificarla desde el inicio. La revisión de estilo debería incluir situaciones de uso, no solo una escena ideal.

Qué enviar para comenzar

• Manual de identidad y logotipos editables.
• Tipografías, colores y recursos disponibles, con sus condiciones de uso.
• Restricciones y cambios que necesitan aprobación.
• Referencias comentadas y carácter deseado del movimiento.
• Piezas, canales, formatos e idiomas previstos.
• Equipo responsable de revisar y mantener el sistema.

Con esa base podemos plantear una dirección visual y probar cómo se comporta en movimiento antes de desarrollar las piezas finales.