Por Alexandre Santorio · Aritta Studio

Coca-Cola: un elemento reconocible de la marca como hilo conductor de la historia.
Un buen briefing ayuda a tomar decisiones antes de empezar a animar. No necesitas llegar con cada plano resuelto: sí conviene explicar qué debe comunicar la pieza, dónde se verá y qué condiciones debe cumplir. Esa información permite plantear una propuesta visual y un presupuesto con un alcance claro.
Empieza por el mensaje y el público
Describe qué quieres que la persona entienda al terminar de ver la pieza. Presentar un producto, explicar un proceso o introducir una campaña son objetivos distintos. Si intentas resolverlos todos a la vez, será más difícil decidir qué información merece tiempo en pantalla.
Añade quién verá el contenido y cuánto conoce ya del tema. Una explicación para clientes nuevos necesita un contexto diferente al de una pieza dirigida a un equipo especializado. Una frase puede servir de punto de partida: «Queremos que [público] entienda [mensaje] para que pueda [acción]».
Cuenta dónde se va a utilizar
Especifica los canales, la duración orientativa, los idiomas y las versiones necesarias. Una cabecera web, una presentación y una pieza vertical para redes pueden compartir una dirección visual, pero tienen necesidades diferentes de encuadre, ritmo y lectura.
Indica también si debe funcionar sin sonido, si necesita subtítulos y cuál es su destino técnico. Si todavía no conoces las especificaciones de entrega, podemos definirlas con el equipo que vaya a publicar la pieza.
Comparte lo que existe y lo que falta
Reúne el logotipo en un formato editable, el manual de identidad, las tipografías, los textos aprobados y cualquier imagen o vídeo que deba utilizarse. Señala qué materiales podéis aportar y cuáles hay que producir.
Las referencias ayudan cuando explicas qué te interesa de ellas. «Nos gusta la claridad de esta secuencia» resulta más útil que «queremos algo igual». Diferencia el ritmo, el tratamiento gráfico, la iluminación o la forma de presentar la información.
Un ejemplo: el recorrido de una Coca-Cola
El proyecto «¿De dónde viene tu Coca-Cola?» muestra una pregunta concreta convertida en una narrativa visual. Las chapas actúan como hilo conductor para explicar el viaje del producto, y la animación se desarrolló como cabecera de un microsite interactivo.
Este caso permite ver cómo el mensaje, un elemento reconocible de la marca y el lugar donde se utilizará la pieza pueden orientar una misma propuesta. Alexandre Santorio participó en dirección de arte y CGI; la ficha recoge los créditos de Duplo y los demás colaboradores.
Acuerda calendario y revisión
Incluye la fecha de publicación prevista, las personas que deben aprobar y cualquier dependencia: textos pendientes, rodaje, traducciones o entrega de materiales. Conviene reunir los comentarios del equipo para que cada revisión tenga una dirección clara.
Si tienes un rango de presupuesto, compartirlo ayuda a valorar el alcance y la técnica. También hay que acordar las adaptaciones, las rondas de cambios y si necesitas archivos de trabajo además de los vídeos finales.
Un briefing que puedes usar
• Objetivo y mensaje principal.
• Público y conocimiento previo.
• Canales, duración, formatos e idiomas.
• Necesidad de audio, subtítulos y versiones sin sonido.
• Identidad, textos y materiales disponibles.
• Referencias y lo que interesa de cada una.
• Calendario, responsables de aprobación y presupuesto orientativo.
• Entregables, adaptaciones y revisiones previstas.
Si alguna respuesta está pendiente, indícalo. El briefing también sirve para detectar qué debemos decidir juntos.